Ya han pasado las jodias fiestas.Me ha alegrado mucho que mi madre haya podido estar aquí con nosotros.Se marcha el jueves 12 y la voy a echar de menos.
Empieza la rutina.Mi "niño" ha terminado sus vacaciones y ha vuelto al trabajo y mi madre se marcha en unos días.No me gusta la rutina e intento hacer cada día algo "extra" para que los días no sean monótonos.Cualquier cosa sirve con tal de romper el mismo silencio de cada día.
A veces me pregunto cómo puedo aguantar tanto tiempo aquí metida sin ver a nadie,sin hablar con nadie,todos los días.Nunca pensé que podría aguantarlo,sin embargo lo llevo bien la mayoría de los días,aunque siempre hay alguno en que me agobio y lo mandaría todo a la mierda.
Por amor hay que sacrificarse,y no me quejo por eso porque lo hago con todo el cariño del mundo,pero hay días puntuales en que me paro a pensar y la jodimos...
Tengo suerte a pesar de todo porque intento sacar la parte de buena todas las cosas,y de las que no la tienen siempre me queda el hecho de haber aprendido algo.

Tener una mentalidad positiva es importante.A veces no sé cómo lo consigo porque ha habido ocasiones en que el positivismo no tenía cabida,pero he seguido intentando buscar esa parte buena que en algún momento me ha salvado de una barbadidad.

Estaba buscando algo en un cajón de la mesita de noche,y revolviendo he encontrado un trozo de papel arrugado en el que hace poco escribía lo que sentía en ese momento:

"Tengo el corazón arrugado.Nadie me escucha porque estoy muerta,como aquel que respira sin aire.El silencio llora por mí porque yo no puedo;los muertos no lloran.Dicen que el corazón no duele,es mentira.Como también es mentira que las lágrimas nunca se acaban"

También pude encontrar la parte buena de ese día,y fué aprender a seguir adelantre pase lo que pase.

Seguiré intentando ser positiva mientras pueda,y cuando no lo consiga recordaré lo que he aprendido de "esos días malos".